Llevamos algún tiempo siguiendo el transcurso de un proyecto que ha ido madurando con el paso del tiempo: Fring, aunque nos suscitaba algunas dudas sobre su viabilidad futura, ya que todo proyecto que requiere tiempo, necesita de algún modo de financiarse y obtener dinero para continuar haciéndolo.
Fring es una aplicación gratuita para móviles (iPhone, Android, Nokia, Motorola, etc…) que nos permite conectarnos a varias redes de mensajería instantánea y es compatible con proveedores de Voz sobre IP como Skype, VoipBuster y muchos otros, pero quizá lo más interesante es que también permite configurar una cuenta SIP con el sistema o proveedor que escojamos, por lo que podemos configurarlo para que se conecte a nuestro Asterisk con una cuenta creada especialmente para conectarnos desde Internet y de esta forma, poder disponer de llamadas VoIP donde estemos sin importarnos si estamos conectados a Wifi o no.
La aplicación es muy buena, tanto que luego empezaron a surgir algunas otras como Nimbuzz, y otras más, pero la que más nos ha gustado por su buen funcionamiento siempre ha sido Fring que incluso permitía videoconferencia mediante Skype (en el iPhone!), aunque debido a temas legales, parece que ha habido algún que otro problema y Skype no quiere que continúe dicha compatibilidad.
Acaba de salir a la luz una nueva beta de Asterisk 1.8 (beta 5) que incluye algunas mejoras y correcciones sobre la beta 4.






Una de las grandes enemigas de la VoIP y que ha causado que esta tenga una mala fama entre los usuarios que no lo han probado, es sin duda la mala calidad de las líneas ADSL, su asimetría (varios Mb de bajada y unos pocos Kb de subida) y los parámetros de red tan malos que ofrecen (retardo, ping, pérdida de paquetes, etc…). Por este motivo, la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones ha establecido unos parámetros mínimos que deberán cumplir todos los proveedores (en especial Telefónica, que es la principal distribuidora de la infraestructura de red aunque luego lo revenda a otras empresas) de manera que permitan un uso de VoIP de calidad como la que disfrutan otros países de Europa.