Etiqueta: telcos

  • Suspenso general en las telecomunicaciones tras el apagón

    El pasado día 28 de abril ocurrió un apagón general en toda España y por extensión, también en Portugal debido a la cercanía y la interconexión eléctrica entre ambos países. A las 12:30 del mediodía, un corte general de electricidad afectó a todo aparato conectado a la red eléctrica y durante unos minutos reinó la confusión y los nervios. Durante esos minutos, todas las conexiones de fibra empezaron a apagarse lo que provocó que, algunos pocos afortunados con Sistemas de Alimentación Ininterrumpida (generalmente conocidos como SAI) pudieran aprovechar aún para conectarse a alguna página web de información y darse cuenta que el apagón era más grande de lo que parecía inicialmente.

    Desgraciadamente los SAI apenas duran unos minutos, suficientes para aguantar un vaivén eléctrico o para apagar con seguridad los servidores en caso de que supere cierto tiempo, por lo que ya sólo nos quedaron las líneas móviles, salvadoras de cataclismos y con batería suficiente como para aguantar 24 horas sin electricidad, o al menos, eso debería haber sido.

    Desgraciadamente muchas de las antenas también se quedaron sin conexión eléctrica en la mayoría de los casos, en otros, aunque había cobertura (las antenas estaban alimentadas) no había tráfico ni de internet ni de teléfono. En otros casos, las antenas duraron menos que el SAI casero y toda cobertura desapareció en apenas dos minutos. Muchísimas antenas no fueron capaces de aguantar ni una hora de corte de suministro eléctrico, dejando incomunicadas a miles de personas.

    No hay más que ver que, como decía el anuncio: «el futuro es móvil» y que todo lo que no sea redes móviles apenas tiene sentido mantenerlo. Han quitado la red de cobre y la han sustituido por una red de fibra que hay que alimentar continuamente. En estos casos los SAI apenas duran unos pocos minutos para evitar microcortes eléctricos. Pero cuando Europa nos aconseja un «kit para emergencias» diseñado para aguantar al menos 48 horas sin poder salir de casa, al menos también deberían aconsejar que las comunicaciones también deberían aguantar algo más que unos pocos minutos.

    Yo confieso que no son nada «Prepper«, si ocurre un desastre, fijo que me pilla sin papel higiénico, sin agua potable y con el frigorífico vacío. No obstante, soy consciente que un mínimo sí que deberíamos estar preparados y guardar unas latas de comida «por si las moscas».

    Somos tan dependientes de la electricidad y las comunicaciones que si nos falta alguna de estas dos cosas, la gente se volvería loca y si las comunicaciones también dependen de la electricidad, todo nos hace más vulnerables como se ha demostrado.

    Por suerte no hay que lamentar muchos desastres. Algunas personas lo han pasado mal con los respiradores y las máquinas de oxígeno o para evitar la apnea a la hora de dormir, pero ante cualquier problema de este tipo, la incapacidad para comunicarse incrementa sustancialmente la sensación de vulnerabilidad y la incapacidad de respuesta. (no voy a entrar en la incompetencia política y la falta de respuestas útiles y rápidas ante un desastre de este calado).

    Los datacenters están obligados a tener un sistema de respaldo que les haga mantenerse muchas horas en caso de corte eléctrico. Ese sistema de respaldo funciona con generadores, placas solares, etc. y gracias a esto muchos de los sistemas siguieron funcionando cuando volvió la luz. No obstante Movistar (y por extensión, todas las redes móviles que dependen de ella) siguió experimentando problemas en la red móvil 48 horas después de volver la electricidad. ¿tan poco resiliente es la red móvil que sigue sin permitir llamadas telefónicas 48 horas después de volver la electricidad?

    De todo debemos sacar algo en claro: En este caso, que la red eléctrica y el sistema eléctrico debe ser más robusto. Debemos ser «más independientes» tanto a nivel nacional como a nivel personal. Contar con baterías de respaldo en casa para alimentar lamparas led, móviles, tener una radio a pilas para poder escuchar las noticias, un walkie-talkie para comunicarse sin necesitar de una compañía que te puede dejar tirado en estos momentos o tener una forma de cocinar fuera de la típica vitrocerámica / microondas / horno eléctrico, es algo que debería formar parte de ese «kit de emergéncias» que nos vamos a tomar en serio.

    Como digo, de todo debemos sacar algo, y en esta ocasión, voy a tomarme en serio lo del «kit de emergencias» que hace poco anunció Bruselas y que medio país se tomó en broma, incluido yo.

  • El gobierno español ordena paralizar todas las portabilidades hasta nueva orden

    El gobierno español ordena paralizar todas las portabilidades hasta nueva orden

    Parece lógico que en este momento en el que todos los trámites burocráticos están paralizados por la necesidad de evitar que la gente salga a la calle y hagan desplazamientos que no sean estrictamente necesarios, puede ser razonable paralizar tareas cotidianas como «cambiar de operador». La razón que han puesto es para «evitar que la gente tenga que acudir a una tienda física a recoger documentación, material o equipamiento».

    ¿Seguro?

    Una portabilidad es el hecho de que un número de teléfono cambie de operador y, en lugar de que las llamadas entren en un operador asignado por la CNMC, pase a entrar por otro diferente. Este trámite generalmente suele ser entre personas que cambian de operador y este trámite se realiza mediante una petición formal del usuario (propietario del número) en el que informa que desea cambiar de operador. Este trámite se puede realizar tanto físicamente en una tienda, como por internet o teléfono mientras se pueda completar un acuerdo legal.

    En lugar de prohibir únicamente el caso de la portabilidad física en tienda, directamente se ha decidido paralizar cualquier movimiento telemático de portabilidades con lo que ahora una persona o una empresa no puede cambiar de operador aunque para ello no haya que realizar ningún desplazamiento.

    Personalmente creo que la inmensa mayoría de las portabilidades se hacen a través de teléfono/internet mientras que el resto se hacen en persona a través de una tienda física. Una vez iniciado el trámite de la portabilidad (el contrato de cambio de compañía, etc.) lo demás se hace totalmente de forma telemática, por lo que tampoco es necesario ir personalmente a ningún sitio a entregar ninguna documentación.

    Somos conscientes que muchas decisiones son fruto de la incertidumbre, los nervios y el intento por poner a salvo a todo el mundo de la manera que sea. Seguro que dentro de poco, cuando todo esto se haya normalizado y el número de infectados se haya reducido lo suficiente, todos nos alegraremos de seguir sanos y poder retomar nuestras vidas y la normalidad cuanto antes.

  • Comienza la guerra por la mensajería

    Soy consciente que hoy día la aplicación reina de la mensajería es, sin duda Whatsapp, más de 1.500 millones de usuarios activos a fecha de Febrero de 2019 es una cifra más que considerable como para considerarla la triunfadora dentro de la larga lista de aplicaciones de mensajería instantánea frente a otros como Telegram que, pese a tener mejores características, únicamente cuenta con 200 millones de usuarios activos.

    La mensajería instantánea ha tenido una evolución bastante interesante, siempre presente en nuestras vidas desde el antiguo chat de las BBS o algo posterior, el IRC, hasta nuestros días no hemos cambiado únicamente la plataforma (antes utilizábamos el ordenador y ahora lo hacemos desde el móvil) si no que también lo que enviamos (antes se enviaban emoticonos ;-) y ahora emojis 😉, notas de voz e incluso notas de vídeo mientras andamos por la calle -con su posterior tortazo contra la farola de turno-), la mensajería instantánea no únicamente evoluciona, también se expande y crece por cada empresa que ofrece un servicio diferenciador y de interés para los usuarios.

    Por desgracia, nuestra mente es simple y acomodada a lo conocido, por lo que rechaza lo desconocido aunque sea mejor: Mantenemos el fax pese a que TODOS sabemos que la mejor forma de enviar un documento es por email. Seguimos manteniendo el email como canal oficial de comunicaciones en la empresa, pese a que hace más de 10 años que la mensajería instantánea demostró ser una forma mucho más eficiente de comunicación. Y dentro de la mensajería instantánea distinguimos entre una aplicación u otra en función de las personas con las que queremos hablar. En el mejor de los casos, tenemos a la familia y amigos a golpe de Whatsapp, a los compañeros de trabajo a golpe de Slack/Mattermost, a los clientes a golpe de Skype, y a los colegas frikis a golpe de Telegram.

    No obstante, ya no hay más sitio para más aplicaciones de mensajería, si alguien quiere comunicarse a través de una nueva aplicación, directamente lo redirigimos a uno de los 3 o 4 grupos anteriores para que nos escriba por ahí.

    La mensajería movil nació gracias a los SMS, la avaricia de los operadores de telefonía que cobraban 0.25€ por cada mensaje enviado, unido a la incertidumbre de cuándo llegaría el mensaje (encima que me lo cobran, llega tarde) hizo que aplicaciones como Whatsapp (mensajes gratuitos, ilimitados y de entrega inmediata además de con confirmación de lectura) hizo que este nuevo tipo de mensajería entrara en nuestras vidas más rápidamente que la luz en una casa.

    Ahora, el 90% de los smartphones de España tienen instalado Whatsapp y aunque los SMS siguen funcionando y han mejorado su funcionamiento para ofrecer velocidad y confirmación de entrega, el hecho de que se puedan enviar mensajes sin límite de tamaño y de forma gratuita, además de poder enviar notas de voz, gráficos, fotos, animaciones, etc. mantiene a Whatsapp 15 años por delante de cualquier característica que pueda ofrecer el SMS.

    Entonces aparecen los operadores y empiezan a hablar de un sistema de mensajería, un estándar, con las ventajas que ofrece Whatsapp pero sin depender de una única empresa como Facebook. Un sistema que utilizaría el propio servicio del operador de telefonía (en lugar de una única empresa) y con el que poder enviar el mismo tipo de mensaje que Whatsapp (ubicaciones, fotos, animaciones, vídeo, etc.): RCS (Rich Communication Services).

    La idea es buena… utilizar un estándar y que todas las empresas puedan desarrollar sus aplicaciones basándose en ellas para poder integrarse entre sí, comunicarse entre sí, pertenecer a la misma «red» de usuarios y que esta no tenga un dueño como Facebook lo es de todos los usuarios de WhatsApp. Por desgracia, la práctica no lo es tanto, y la prueba es que llevamos casi 8 años de desarrollo, integraciones, formalidades y aún no tenemos una alternativa evidente que pueda plantarle cara a WhatsApp.

    Además, dicho RCS parte de una idea equivocada de mercado: las empresas crean protocolos propietarios para obligar a los usuarios a elegir, no únicamente aplicación, si no red de usuarios con los que conectarse. Por esta misma razón Google mató el XMPP de Gmail y Hangout y sacó un protocolo propietario, Apple sacó una versión propietaria de SIP para sacar su Facetime y su iMessage y todos los demás, igual.

    Todos quieren su cuota de usuarios (que ahora mismo tiene Facebook -entre Facebook Message y Whatsapp prácticamente el 95% de los usuarios que utilizan mensajería instantánea utilizan estos dos sistemas). Y hay muchos, muchos perdedores en esta guerra:

    ¿Quién quiere tarta?

    Por un lado las telecos, que tras el declive de los SMS aún no saben cómo conseguir que los usuarios vuelvan a utilizar sus sistemas para el envío de mensajes.

    Las tecnológicas que, a excepción de Facebook, tienen una cuota mínima y que podría considerarse residual:

    • Apple con su propio ecosistema de usuarios, aunque nadie que no tenga un iPhone o un Mac utilizará Facetime o Messages, por lo que su público está limitado e infrautilizado.
    • Google con su sin fin de herramientas de mensajerías que casi perdimos la cuenta y que no termina de convencer a todos. GTalk, Hangout, Duo, Mensajes, Allo, etc.
    • Microsoft, que tras triunfar con su Messenger, empezó casi de cero con Skype y terminó con 300 millones de usuarios en enero de 2019.
    • Amazon aún no ha dicho nada, pero hace sus pinitos dentro del sistema Alexa, por lo que posiblemente tengamos algo que ver dentro de poco.

    Qué comience la guerra!

    Ahora parece que la guerra ha empezado, y todos quieren su trozo de cuota de usuarios, pero para arrebatarle los usuarios a WhatsApp hace falta ofrecer varias cosas:

    • Interoperabilidad : Capacidad para poder enviar mensajes a otros usuarios aunque estos utilicen otra aplicación diferente a la tuya.
    • Rich Media : Capacidad para poder enviar, no únicamente texto, si no enlaces, fotos, emojis, vídeos, audio, hablar en grupo, llamadas en grupo, videos en grupo, envío de archivos y de forma segura para evitar que terceros puedan interceptar las comunicaciones y leer lo que enviamos tal y como obliga Europa.
    • Inmediatez : Necesario el tiempo real, el enviar y saber que el otro usuario lo ha recibido en menos de 2 segundos como mucho. Poder saber si el usuario ha leído nuestro mensaje y cuando lo hizo.
    • Precio : Gratis, sin límite de tamaño ni número de mensajes.

    El liderazgo de Whatsapp solo se tambalearía en el caso en que todas las demás alternativas jugasen juntos a la guerra manteniendo las normas básicas (Interoperabilidad, Rich Media, Inmediatez y Precio). Sin esto, difícilmente un usuario que tiene a todos sus contactos a golpe de Whatsapp, dejará de usarlo para usar cualquier otra cosa.

    ¿Qué hace falta para esto?

    Hace falta que todos los interesados se pongan de acuerdo en estas normas: Google, Apple, Microsoft, Telcos de España, de Francia, de EEUU, de Argentina, de México, de …. y empiecen a ofrecer aplicaciones que se conecten a un servidor (el que queramos… como si de un DNS se tratase) y ellos nos pongan en contacto, no sólo con nuestros contactos, si no con cualquier otro usuario de cualquier otra aplicación.

    Personalmente, esto lo veo francamente difícil, por lo que, salvo que Facebook haga algo que los usuarios no perdonen (y visto cómo funcionan, es difícil que haga algo peor que lo ha hecho), nos queda mucho Whatsapp por delante, pero el mercado es muy suculento, por lo que quién sabe.

  • La CNMC denuncia que el Ministerio de Sociedad de Información se atribuye competencias suyas

    La CNMC denuncia que el Ministerio de Sociedad de Información se atribuye competencias suyas

    Un ejemplo de oferta publicitaria que muy pronto podríamos ver en nuestro país.

    Ayer, en la votación sobre Neutralidad de la Red realizado por la FCC que es el organismo regulatorio de comunicaciones de los EEUU, se aprobó eliminar las protecciones a la defensa de la Neutralidad de la Red, abriendo el melón de que los operadores puedan analizar, priorizar e incluso cobrar diferente en función del tipo de tráfico o del destino, permitiendo por ejemplo, cobrar por tráfico descargado por películas o música de forma diferente al de correos o web.

    En España ya comentamos que Vodafone ya lleva a cabo esas prácticas de violación a la Neutralidad de la Red a través de unas prácticas comerciales nada tranquilizadoras como vimos en este artículo donde comentábamos que, en Europa, los encargados de velar por el cumplimiento de la Neutralidad de la Red eran los organismos reguladores de telecomunicaciones que, en el caso de España es la CNMC.

    A través de un mensaje en twitter por parte de la cuenta oficial @CNMC_es, nos informan que las competencias en materia de Neutralidad de la Red las tiene asignadas el Ministerio de Energía, Turismo y Sociedad de la Información gestionado por el ministro Álvaro Nadal y no el propio organismo regulador.

    Curiosamente la CNMC denunció en Octubre que hay más competencias propias de la CNMC que el Ministerio se ha asignado, sobre todo en materia de energía y otras muchas más de telecomunicaciones. [+Info]

    Más sobre Neutralidad de la Red

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  • En VoIP, la conexión a la red es la materia prima

    HIDRA COGILCO (1)

    Igual que una fábrica de ruedas necesita caucho para fabricarlas, una panadería necesita harina y una imprenta necesita papel, un operador VoIP necesita Internet para funcionar, es algo así de sencillo. En España gozamos de una buena conexión a Internet (en cuanto a calidad) aunque de la misma manera, es también una de las más caras de toda Europa.

    Hay proveedores de Internet más caros que otros, la diferencia entre ellos suele ser casi irónica: un proveedor te ofrece una ADSL por 20€ y su competencia por 19,90€. No obstante, siempre hay otros que ofrecen la misma conexión por una cantidad bastante más alta: unos 35€, pero al cambio confías en que tendrás la seguridad que la conexión será buena y la respuesta de su servicio técnico sea inmejorable. Por desgracia, esto no es así.

    Ayer ocurrió que un operador que ofrece fibra óptica a un recinto como el PTA (Parque Tecnológico de Andalucía) donde conviven más de 600 empresas, principalmente tecnológicas, y que factura unos 2.000 millones de euros al año, dejó sin conexión de fibra y sin acceso a Internet a todas estas empresas durante varias horas, ocasionando pérdidas económicas a todos los niveles. No obstante, esas pérdidas son mucho más pronunciadas en las empresas orientadas a la VoIP, callcenters, datacenters, que son empresas que dependen de Internet para trabajar y que unas horas sin conexión no solo inciden en un impacto económico, si no de prestigio que, a la larga, afecta gravemente a las empresas.

    El proveedor de harina tiene un problema con el camión y deja sin harina a la panadería y esta no puede hacer pan. Todo el negocio de ese día se pierde, pero no solo eso, también se queda sin pan aquellos clientes fieles que compran en dicha panadería y ahora buscan otros lugares que vendan pan.

    Por esta razón, la conexión a Internet es tan importante, por esta razón hay que invertir en calidad frente a precio, y por esta razón, hay que tener sistemas que obliguen al proveedor de internet a compensar con creces a las empresas afectadas ante un corte de servicio. No solo por los datos causados durante la caída, si no también por los datos futuros que van a ocurrir por culpa de dicho corte.

    Los operadores suelen compensar estas caídas con una rebaja de la tarifa equivalente al tiempo que has estado sin servicio. De forma que pagas 30€/mes y te han dejado sin internet 1 día, te devuelven 1 euro. Justo o no, es lo que hay, por esa razón, muchas empresas tienen varias conexiones con varios proveedores, por si falla uno de ellos, poder utilizar otro, pero en la VoIP, la cosa se complica, ya que las direcciones IP están asociadas a un operador y si este cae, se lleva la dirección IP con él.

    Sin duda, la opacidad de funcionamiento de ciertas empresas impide conocer si ese problema es real o «provocado«, pero tanto en un caso como en cualquier otro, la CMT debería tomar cartas en este asunto para que mejorar las condiciones y que no vuelva a ocurrir.

    *Actualización*
    Al día siguiente de publicar este artículo, la operadora ONO ha dejado sin conexión de móvil y de Internet a muchos de sus usuarios, por lo que la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) ha publicado el siguiente artículo: Lo que te debe tu operador por dejarte sin red

     

  • Vodafone compra Ono y revoluciona el mercado de las telcos

    Monopoly

    Vamos a ponernos en situación para el que no esté al tanto:

    Tenemos 3 juegos, cada uno con sus propios jugadores y sus propias reglas. Para jugar es necesario pagar una de las pocas licencias que el estado concede a aquellas empresas que quieren hacer negocio.

    Para el juego Móvil, tenemos 4 jugadores: Movistar, Orange, Vodafone y Yoigo. Son bastante competitivos y esto ha hecho que las tarifas continúen bajando (sin llegar a nada espectacular) permitiendo que los usuarios puedan llamar desde el móvil con la misma «facilidad» con la que hace 15 años se llamaba desde el fijo.

    Para el juego Cable, tenemos básicamente 2 jugadores: Movistar y Ono. Otros jugadores quieren participar pero tanto Movistar como Ono tienen una red bastante extendida con lo que si alguien más quiere participar, o se une a uno de estos jugadores, o se arriesga a no tener clientes por falta de cobertura.

    Para el juego Cobre, tenemos un único jugador: Movistar, antiguo monopolio estatal que fue privatizada y cuya infraestructura fue sospechosamente «incluida» dentro de la compra bajo la obligación de «alquilarla» a otras empresas si así lo requieren, de ahí que aparezcan jugadores como Jazztel, Orange y Vodafone que utiliza la infraestructura de Movistar para llegar a todos los usuarios.

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