
Nadie duda hoy día que el protocolo SIP es el rey de los protocolos de la VoIP, principalmente por tratarse de un protocolo muy flexible que además es un estándar abierto, lo que permite a los fabricantes desarrollar sus productos compatibles de una forma rápida y fácil siguiendo la gran documentación que hay en Internet.
Tal es el despliegue de este protocolo que sigue implementándose, no únicamente en centralitas y teléfonos si no en otros productos igualmente interesantes. Con Arduino hemos visto que podemos conectar cualquier sistema motorizado a Asterisk y poder controlarlo mediante llamadas de teléfono, no obstante hay un producto que ha tenido una gran trascendencia en su portabilidad a la VoIP: los porteros electrónicos.
Los porteros electrónicos han sido tradicionalmente dispositivos analógicos que se conectaban a los distintos terminales donde se quería recibir la llamada y que contaban con mecanismos que permitían al terminal, enviar una señal eléctrica que abría la puerta.
El coste suele ser bastante alto, ya que este conexionado es muy dependiente del fabricante, requiere llevar un cable analógico especial a cada casa/terminal y dicho terminal debe ser compatible con el sistema instalado por lo que la instalación suele estar «atado» al fabricante o cambiar toda la instalación de golpe, lo que suele ser algo bastante tedioso y caro.
En el mundo de la VoIP, todo se convierte a datos, el portero electrónico pasa a ser un teléfono SIP y cuando recibe un DTMF determinado del teléfono, envía la señal eléctrica encargada de abrir la puerta. Otra de las ventajas de que sea VoIP es que, cuando alguien llama al portero, al hacer una llamada por SIP el destinatario no tiene porqué estar conectado a la red, puede ir conectado a un Asterisk (por ejemplo) y que nos llame a nuestro teléfono móvil, permitiéndonos hablar y abrir la puerta incluso sin que nosotros estemos delante, así que vamos a ver cómo funcionan.